miércoles, 28 de julio de 2010

REVOCATORIA NO, RECTIFICACIÓN SI

Quizás suene un poco contradictorio dada las circunstancias, lo que he escuchado de la gente a quienes les he preguntado y lo que informan algunos medios impresos de la Península, que muy ilusos están pidiendo la revocatoria del Alcalde de La Libertad. Qué lejos están de la realidad, por muy negativa que se le presente la situación, por mucha corrupción a juicio de los detractores, revocar no es el camino que veo en el futuro de nuestra ciudad que tantas necesidades tiene, esa no es la solución más apropiada, pero quisiera proponer una salida mucho mejor, y recordando las palabras de unos consejeros matrimoniales que decían: “Cuando una pareja está con problemas serios la salida más fácil que ellos buscan es la separación, y esa no es la mejor medida, lo más difícil es afrontar la situación, la comunicación de parejas, hay que hablar de sus discrepancias y cuando lo hagan hay que ir desarmados (sin prejuicios uno en contra del otro) de tal manera que cada uno acepte sus errores y reconozca que sólo con la comunicación positiva, y el entendimiento de la situación, cada uno aceptará sus errores y pondrá de su parte para sacar adelante la situación”.

Ahora bien, ¿qué nos queda ante esta escabrosa situación?, ¿quiénes son los responsables de que se haya puesto “color de hormiga”? Nosotros nos equivocamos al elegir probablemente al menos idóneo para dirigir los destinos de la ciudad, pero no por eso debemos abandonarlo a la suerte de los leones, todos somos responsables de lo que suceda de aquí en adelante, nada ganamos con hacer leña del árbol caído, con el hecho de darle la espalda a la circunstancia y decir que lo boten, como si fuéramos verdaderos fariseos dejando que la historia juzgue lo apropiado o no del procedimiento. Por otro lado, ¿qué esperaremos después de la revocatoria?, ¿una verdadera cacería de brujas? porque allí no termina todo, lo que tengamos por delante también será una situación muy compleja, hay que estudiar bien la constitución y no especular nada al respecto.

Pero ese no quisiera que sea el tema de discusión de estas líneas, lo que debe hacer nuestro Burgomaestre es poner las barbas en remojo, ya que su situación no es la más apropiada que digamos, le pido firmemente una rectificación a su proceder. Por los pasillos de la Alcaldía se dicen muchas cosas malas, su propia gente le canta las cuarenta, pero no dejarán de ser chismes de pasillo ya que creo que él es un hombre pensante y sabrá actuar mesuradamente. Lo que se viene no es precisamente una revolución, el pueblo es el verdadero mandante y está con un malestar que hay que atender, no lo subestimemos; hay que rectificar en lo que se atiende como prioridad en la obra social, dejemos de ser politiqueros y pongámonos a trabajar, que sea estos meses de una especie de examen de conciencia y resultados previos, que nos dé factores claves de la verdadera propuesta. Cuando un candidato se ha rodeado de gente que tiene fuerza de choque, que actuó muy bien probablemente en la campaña pasada, con garra y espíritu luchador, típico de los barrios bajos, esa gente no sirve para administrar la cosa pública, se debe buscar a personas idóneas, porque el resultado lo estamos evidenciando. ¿Qué le podemos pedir a un capataz de cuadrilla? ¿Que nos resuelva esto con un plan de contingencia? Sin duda este fulano escogerá a los malos y mal encarados de su grupo para ir a pelearse a puños limpios con los que hablen mal del jefe, díganme, ¿esa es la solución que todos queremos? La Libertad que todos queremos está lejos de serla. Quitémonos las vendas de los ojos, apliquémonos en este proceder con soluciones inteligentes. Y tan optimista quisiera estar, que creo que en un año que ha pasado no podemos decir que no vemos la obra, como si de un toque mágico la ciudad se vuelva un paraíso, no obstante, permítanme insistir, y no quisiera predestinar un lamento posterior mucho más grave, porque la terquedad fue la decisión que se les ocurrió al equipo y su líder. Por eso es que no tenemos salidas viables o decisiones inteligentes.

Planificación, lo he venido diciendo y solicitando de varias maneras, conformen un verdadero equipo de trabajo, con gente capaz, que ame a la ciudad, que conozca de la problemática, que tenga la vocación de servicio. Hagamos una reunión donde se den cita la junta cívica, comité de veedurías, los líderes barriales, empresarios responsables, y demás autoridades preocupadas de la situación caótica en la que se encuentra la ciudad; presentemos propuestas, esquematicemos las propuestas, hagamos un listado de las prioridades a tender, y luego elaboraremos el borrador para la entrega al Sr. Alcalde, ayudémoslo a que salga de este atolladero en el que se encuentra. Sólo así podríamos tener a La Libertad que todos queremos.

miércoles, 26 de mayo de 2010

LA OBRA VISIBLE

Es notorio que en estos tiempos también se hagan de alguna u otra manera campañas políticas referenciando la obra que hacen los políticos de turno, especialmente quienes tienen el poder en los gobiernos seccionales y utilizando medios de comunicación. Los periódicos y las radioemisoras publican “la noticia de obras” que realizan especialmente en la reconstrucción vial, se coloca fotografías del burgomaestre con el moderno sistema de la gigantografía para pretender evidenciar lo que se está haciendo en favor de la comunidad. La fotografía muestra un ángulo contrapicado para que produzca un efecto de inmensidad de la calle, producen infocomerciales con tomas espectaculares que generan un impacto visual en la audiencia. Sin embargo, ustedes pueden escuchar diariamente de diferentes personas y cada una con sus puntos de vista diferente que no es así, es decir, no todos están contentos con lo que actualmente se está haciendo, y es evidente el malestar hacia los gobernantes de turno ya que mucho de lo que se dice nos es la realidad, este es un sentimiento del pueblo que aspira que su sector barrial sea atendido como se merece.
Todos sabemos de las principales necesidades: seguridad, alumbrado, salud, asfaltado de vías, alcantarillado, etc., y así podemos ir mencionando cuanta falta haga en los diferentes barrios de mi querida provincia. No obstante, el trabajo de los Alcaldes es paulatino, y la obra se incorporará en la medida en que cada Municipio haga las cosas correctas y con eficiencia, que actúen con sentido de urgencia. Algunos creen que son cinco años para hacer el trabajo y se están durmiendo en los laureles, han pasado ya nueve meses de la gestión y no es visible la obra porque no se ha planificado, tampoco se ha proyectado para los cinco años del gobierno. Los trabajos que algunos hacen es muy escaso y con “soluciones parches”, hacen la bulla para ganar la atención a la necesidad colectiva; por tanto quienes no reciben atención se molestan porque no son atendidos.

Un botón basta de muestra como se dice en el argot popular, la calle Guayaquil de La Libertad no deja de ser un mercadillo donde los comerciantes se han enquistado y cada día que pase será más difícil el reordenamiento si no hay una ordenanza que obligue a la evacuación definitiva de esta imagen que nada le aporta al ornato, o es que acaso ¿no les interesa vivir dignamente? Considero inapropiado seguir con este cáncer y que hay que tratarlo de suma urgencia, esta es la razón de los cambios y reconstrucciones que queremos para nuestra provincia, entendamos de una buena vez que ya no somos pueblo, sino ciudades que avanzan con el modernismo y la tecnología.
En vez de atacar a las administraciones anteriores porque eso da cuenta de la inoperancia, debemos planificar con decisión, armar un equipo consultivo que proyecte los cuatro años que restan a la administración actual, que aprendamos a escuchar a los miembros del equipo y no seamos autocráticos por causa de nuestra terquedad. Las Relaciones Públicas deben dar cuenta en los medios de comunicación del proceso de reingeniería que se lleve a cabo para que la ciudadanía pueda digerir la obra paulatina y no muestre su inconformidad porque su calle no está siendo parchada. Que la obra visible no sea la física de reconstrucción vial solamente, sino la del bienestar general, que le gente vaya cambiando su forma de pensar respecto a lo que significa ser una provincia. Que por los corredores, filas y juntas se hable del trabajo que se está realizando, que se promueva el cambio del pensamiento y luego será el de la actitud, porque sólo cambiando nuestra conciencia podemos atacar positivamente a la actitud. Entonces seremos La Libertad que todos queremos que sea.

martes, 6 de abril de 2010

LA REINGENIERIA DEL PENSAMIENTO

Resulta inusitado tener que insistir en un tema del que todos hemos comentado, sin embargo se mantiene cada día con más fuerza y es la forma en que actuamos como habitantes de esta nobel provincia, se trata del “quemeimportismo absoluto” que se está volviendo una especie de patología para quienes hacen caso omiso a las recomendaciones de autoridades, líderes de opinión, medios de comunicación y de quienes estamos interesados en un cambio de conciencia ciudadana.

Cada día nos damos cuenta del proceder de nuestros compatriotas en las calles y barrios de las principales ciudades denominadas cabeceras cantonales; se está volviendo una rutina ver que la gente no arroja la basura en lugares meritorios, vestir trajes impropios al caminar por las avenidas principales, caminar en medio de calle y no por las aceras, y ni que se diga del mercado, lugar donde se aglomeran los carretilleros y tricicleros, que su folclor no mejora la imagen de ninguna parte, los comerciantes informales con sus oferta de baratijas con poco atractivo de beneficios socavados en el bajo precio, gente aventando a la calle el agua servida.

Este cuadro es deprimente para quienes buscamos un desarrollo urbanístico acorde al modernismo actual, por lo tanto se hace urgente proponer una Reingeniería del Pensamiento en la ciudadanía. No obstante, empecemos por definir conceptualmente, la esencia de la Reingeniería es el pensamiento discontinuo: abandonar reglas anticuadas y supuestos habituales que sustentan las prácticas corrientes. La reingeniería implica seguir en el mismo esquema pero cambiar los procesos, se trata de una serie de actividades que tomadas conjuntamente, producen un resultado valioso para la comunidad. Sin embargo por la situación en la que nos encontramos no se trata de hacer mejoras continuas, graduales, sino en hacer un cambio radical, una acción radical, totalmente nueva.

Tres son las fuerzas que obligarán a las organizaciones a adoptar la estrategia de la reingeniería: Ciudadanos, Competencia y Cambio (las tres C):

a) Los ciudadanos: son los que deben ser capacitados, orientados hacia un proceder mejor, pero la ciudadanía se vuelve exigente y pide mejoras en su sector, eso hay que observar.
b) La competencia se intensifica: debemos compararnos siempre con otros sitios de atracción, dentro y fuera del país, que signifique un compromiso de superar la oferta de ellos.
c) El cambio se vuelve constante: La sociedad como tal se mueve a un ritmo acelerado, el modernismo hace presa de constantes cambios en el estilo de vida, la forma de comunicarnos, etc.

Es momento de iniciar una campaña y. aunque podría sonar como una especie de “saludo a la bandera” ya que pensaríamos que la propia ciudadanía no la acataría y nos llevaría a los resultados como los que se obtuvo con la campaña de la Policía Nacional de Tránsito en aquello de cruzar la calle por la zona cebra, sin embargo pienso que si hacemos una planificación integral sumando esfuerzos, y esta labor la adopte organismos autorizados como las Alcaldías, empezando por ordenanzas que determinen los procedimientos urbanísticos, cerramientos de solares baldíos, no acumulación de basura en sectores que atenten con el medio ambiente, reordenamiento de comerciantes informales, disposiciones que obliguen al buen comportamiento y buenas costumbres (escupir en la calle), reordenamiento del tránsito vehicular, señalización adecuada en las vías, recolección de basura por sector en horarios planificados, entre otras disposiciones que signifiquen un cambio radical, no hacer cambios superficiales sino profundos, pues se trata de reinventar el proceso, no de mejorarlo o modificarlo. Espectacular sería dar saltos gigantescos en la conducta, no hacer simples mejoras graduales o marginales. A esto sumemos el aporte de medios de comunicación, establecimientos educativos, y otros que directa o indirectamente están dentro de esta sociedad.

Sólo de una manera planificada y ejecutada con verdadera decisión política, podremos cambiar y avanzar al futuro con una comunidad digna de vivir en una provincia nueva, que añora desde hace mucho un mejor bienestar para su gente.